Nuestra casa en la revista El Mueble

Aquí os dejo el reportaje completo que nos hizo la revista El Mueble en nuestra casa. Espero que os guste.

A FALTA DE INTERIORISTA, YO MISMA

Laura ha sabido aprovechar el espacio en su casa y ha aplicado las lecciones aprendidas en El Mueble. Real life, amigas.

La casa tiene solo 70 metros de planta, pero conquista (y conquistó a esta familia) enseguida: “Es un bonito edificio modernista, pero su interior estaba en tan mal estado que tuvimos que hacerlo todo nuevo. Lo que nos convenció fue que estaba en el centro del pueblo y tenía una sola planta con un precioso jardín. Para nosotros este rincón de exterior era básico, aquí podemos hacer mucha vida al aire libre y a nuestra hija Carla, que tiene tres años, le encanta”, explica Laura Pérez.

MANTENER LA ESENCIA

“Yo misma me ocupé de la decoración, en la que fusioné mis dos grandes influencias: por un lado lo que llamo el sello El Mueble, clásico, equilibrado, sereno, y por el otro un estilo de raíces nórdicas, con maderas claras o teñidas de blanco”, cuenta esta apasionada lectora, que apostó por aprovechar al máximo el espacio y unificar la zona de día en un solo ambiente que integra el salón y la cocina, con el comedor en la zona de transición.

NUESTRA LECTORA.

Laura Pérez y su hija Carla en su jardín.

EL SALÓN.

SALÓN CON VISTAS.

EL COMEDOR

“Utilicé los mismos tonos beiges y blancos tanto en el salón y el comedor como en la cocina y el altillo, para enfatizar la sensación de unidad. La campana de la cocina la situamos dentro de una caja de obra que la envuelve y la hace pasar casi desapercibida, para que no llamase demasiado la atención desde el salón”, explica.

EL PORCHE

COMEDOR Y COCINA

ZONA DE JUEGOS

Por supuesto, la rehabilitación se aprovechó para lograr que la vivienda fuera cómoda: “Aislamos las paredes y pusimos calefacción radiante. Como también tuvimos que renovar la cubierta, pusimos ventanas de tejado para aumentar la claridad en el altillo, un espacio de unos 20 metros cuadrados, que utilizamos como despacho y zona de juegos. Lo cerramos con una barandilla de cristal, como la escalera, para dejar pasar la luz y comunicar visualmente los espacios”.

ZONA DE DESPACHO

LA HABITACIÓN DE CARLA.

En la habitación de Carla, Laura jugó con los colores, del lila hasta el rosa empolvado, “puse una lámpara especial, con una pantalla de tela troquelada, y creé un rincón de lectura que es como una cabañita”.

Los cuadros del cabecero son obra de Laura.

CON UN DOSEL Y COJINES

“Quise que la habitación de Carla tuviera una zona de lectura que fuera al mismo tiempo como una cabaña. Lo logré con un dosel colgado del techo, una alfombra y unos cojines”.

EL PASILLO

Al mismo tiempo, se intentó mantener el carácter tradicional de la casa, “por eso actualizamos las puertas y las ventanas pero con su forma original y pusimos un zócalo con molduras en el pasillo”, cuenta Laura.

DORMITORIO PRINCIPAL

En los dormitorios, algunos detalles recuerdan la esencia modernista de la casa, como las persianas mallorquinas, que un carpintero elaboró a mano, pieza a pieza. “Son muy bonitas y tamizan la luz del sol. O el armario con las puertas de cristal enteladas (con una tela de color blanco roto a juego con la del cabecero, que también diseñé yo)”, explica esta lectora.

RINCÓN DE LECTURA

BAJO LA VENTANA.

EL BAÑO

Uno de los detalles más llamativos son las baldosas de mosaico hidráulico del baño, originales de la casa y recuperadas, y las griferías de estilo retro, un hermoso lazo con el pasado.

Desde luego que un profesional no lo habría hecho mejor, enhorabuena Laura, tienes una casa preciosa.

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